Hemos incorporado a la sección de Archivos sonoros del portal SIPCA el trabajo “Recopilación de tradición oral en el Parque Cultural de San Juan de la Peña. Fase 2”, realizado en 2007-2008 por las investigadoras Sandra Araguás y Nereida Torrijos...
A partir del 14 de octubre iniciamos la que va a ser nada menos que nuestra décima temporada de colaboración en el espacio cultural "La torre de Babel" de Aragón Radio, dirigido y presentado por Ana Segura. Como en años anteriores, la colaboración de...
Construida en sillarejo, en sus tramos más antiguos, y mampostería, es una iglesia de una nave, con cabecera trebolada, cuyos ábsides se abren a un presbiterio cuadrado. Tiene además dos capillas en el costado norte con una torre levantada sobre la más próxima a la cabecera.
Los ábsides cubren con bóveda de cuarto de esfera y el presbiterio lo hace con bóveda de arista. El primer tramo de la nave también estaría proyectado para ser cubierto con arista, según se deduce de los pilares de triple esquina que hay en cada uno de sus extremos, sin embargo, finalmente, toda la nave se cubrió con cañón apuntado, dividido en cuatro tramos por fajones. En cuanto a las capillas, la más cercana a la cabecera cubre con bóveda de cañón, mientras que la siguiente lo hace con cúpula hemiesférica.
En la zona de los ábsides y el presbiterio encontramos una profusa decoración pictórica, fechada en la clave del intradós del arco fajón en 1599. Es de estilo gótico tardío y realizada al temple. El programa iconográfico se distribuye de la siguiente forma: en el intradós del arco fajón, separados por casetones, profetas y padres de la Iglesia; en el ábside sur, representación del Juicio Final; en el norte, la Trinidad, en la bóveda, y la Virgen del Rosario, en el muro; por último, en la bóveda del presbiterio, los Tetramorfos.
La decoración mural se completa con los Siete Dolores de la Virgen, en los muros de las naves, que después de ser arrancadas y restauradas, se exponen enmarcadas; por último, decoración geométrica en las capillas.
A los pies se sitúa un coro alto sobre arco escarzano con intradós labrado con bolas.
El acceso se realiza por una puerta en arco de medio punto situada en el tercer tramo de la nave del muro S.
Al exterior los ábsides se decoran con lesenas, situadas únicamente en los extremos de cada ábside, y banda superior de arquillos ciegos, que se mantienen también en el muro norte.
La torre es de planta cuadrada y un solo cuerpo separado por imposta del chapitel de remate. Además de la capilla que le sirve como base, tiene dos plantas, cubiertas con bóveda de cañón en dirección alterna. En la segunda planta abren vanos de campanas de medio punto al E y al S. El cierre se realiza mediante bóveda esquifada, y el acceso, desde la capilla con cúpula.
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En numerosos pueblos altoaragoneses podemos encontrar casas tradicionales dotadas de elementos defensivos, entre los que destacan los grandes torreones que protegían los puntos más débiles de las casas. La mayor parte fueron construidas en la segunda mitad del siglo XVI, caracterizada por una prosperidad económica que se conjugó con un aumento del bandolerismo y los conflictos sociales. En estas circunstancias tanto los nobles como todo ciudadano acomodado que pudiera permitírselo se preocuparon por defender sus hogares, dejándonos más de un centenar de casas torreadas que han sido declaradas Bien de Interés Cultural.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002